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Este bravo sargento de infantería castellana monta guardia tras la batalla de Centla (1519). Lleva arnés completo, necesario al manejar el pesado montante. El diseño de la armadura es el típico del siglo XV, similar al usado paor los caballeros que lucharon en la Guerra de Granada. Es una pieza de diseño italiano, con peto de dos piezas y cortos falsetes reforzados con cota de mallas. Asimismo, se toca con una borgoñota reforzada con babero. Además de con la espada de lazo y la daga de riñones que lleva al cinto, este caballero se arma con un poderoso montante de a dos manos, dotado de arriaz de gavilanes rectores y puentecillos a los lados. El recazo ocupa más de un palmo en la parte superior de la hoja. Por debajo de éste, dos resaltes triangulares guardaban la mano izquierda del luchador a modo de doble arriaz.
Su aspecto presenta una curiosa mezcla europa e indíngena, medieval y moderna. Lleva camisa de paño y, en vez de calzas, cubre sus piernas a la manera de los labriegos y gente sencilla, con dos perneras independientes. Siguiente una práctica muy popular lleva una atada a la cintura y otra caída desde la rodilla. Para el observador contemporáneo resulta algo chocante la presencia en las calzas de la "bragueta", la protuberancia redondeada que cubría y resaltaba los órganos viriles. Pero en el siglo XVI nadie le daba mayor importancia, por ser algo evidente. Incluso se podía usar como bolsillo. También ha sustituido su calzado de cuero europeo por sencillas y cómodas alpargatas indias, por lo que ha descosido la punta de sus perneras (que probablemente ya estuvieran rotas) para dejar asomar el dedo pulgar del pie y afianzar mejor el cordón de sujeción del calzado.Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/